Platos Tradicionales Portugueses

Aprende a preparar Torricado: receta tradicional de Portugal

Descubre el torricado de bacalao, una receta tradicional portuguesa del Ribatejo con pan rústico tostado, ajo, aceite de oliva y un sofrito jugoso de cebolla, tomate y pimiento. Un plato sencillo, reconfortante y lleno de sabor para compartir.

Torricado portugués de bacalao sobre pan rústico tostado con ajo, aceite de oliva y sofrito de cebolla, tomate y pimiento
Preparación20 min
Cocción30 min
Total50 min
Porciones4
DificultadMedia

El torricado es una preparación humilde y rústica asociada con el Ribatejo y las zonas cercanas al río Tajo. Su encanto está en el contraste entre el pan crujiente, el aceite de oliva aromatizado con ajo, el sofrito concentrado y las lascas tiernas de bacalao.

01

Ingredientes

Ten todo preparado antes de comenzar.

  • 4 rebanadas gruesas de pan rústico, preferiblemente de hogaza y de uno o dos días
  • 4 lomos de bacalao desalado, de unos 150 g cada uno
  • 4 dientes de ajo
  • 120 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cebolla grande
  • 2 tomates maduros
  • 1 pimiento verde
  • 1 hoja de laurel
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce
  • 30 ml de vinagre de vino
  • Perejil fresco
  • Sal
  • Pimienta negra

02

Preparación paso a paso

  1. 01

    Si el bacalao es salado, desálalo en agua fría dentro del refrigerador entre 24 y 48 horas, cambiando el agua varias veces. Si ya está desalado, sécalo muy bien con papel de cocina.

  2. 02

    Pela la cebolla y córtala en plumas finas. Retira las semillas del pimiento y córtalo en tiras delgadas. Ralla los tomates por la parte gruesa del rallador, descartando la piel, o pícalos muy finamente.

  3. 03

    Calienta tres cucharadas del aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio. Añade la cebolla, el pimiento y la hoja de laurel.

  4. 04

    Cocina durante 8 o 10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la cebolla esté blanda y ligeramente dorada.

  5. 05

    Incorpora el tomate rallado, el pimentón dulce, una pequeña cantidad de sal y pimienta negra al gusto. Cocina durante 10 minutos más, hasta que el tomate pierda buena parte de su agua y el sofrito quede espeso y brillante.

  6. 06

    Agrega el vinagre de vino con cuidado y remueve durante 1 minuto para integrarlo. Apaga el fuego, retira la hoja de laurel y reserva la salsa caliente. Si queda demasiado seca, añade una cucharada del propio aceite de oliva, pero no agua.

  7. 07

    Coloca los lomos de bacalao en una olla o sartén amplia y cúbrelos con agua fría. Calienta a fuego medio hasta que el agua esté muy caliente, pero sin que hierva con fuerza.

  8. 08

    Cocina el bacalao entre 8 y 10 minutos, según el grosor, hasta que las capas comiencen a separarse fácilmente. Retíralo con cuidado y déjalo escurrir.

  9. 09

    Cuando el bacalao esté templado, retira la piel y las espinas y sepáralo en lascas grandes. Prueba una pequeña porción antes de añadir más sal, porque el bacalao desalado puede aportar bastante sazón.

  10. 10

    Haz algunos cortes superficiales en la miga de cada rebanada de pan, sin llegar a separarla. Pela los dientes de ajo y aplástalos ligeramente.

  11. 11

    Calienta una plancha, parrilla o sartén de hierro a fuego medio-alto. Tuesta el pan por ambos lados hasta que esté dorado, firme y con algunas marcas oscuras, pero sin secarlo por completo en el centro.

  12. 12

    Mientras el pan aún está caliente, frota cada rebanada con un diente de ajo. Reparte sobre el pan el aceite de oliva restante y deja que penetre en los cortes de la miga.

  13. 13

    Coloca una rebanada de pan en cada plato. Cubre con una porción generosa del sofrito y termina con las lascas de bacalao.

  14. 14

    Riega con un poco más del aceite que haya quedado en la sartén y espolvorea perejil fresco picado. Sirve inmediatamente.

Consejo de cocina
  • El pan de hogaza de uno o dos días ofrece la mejor textura para tostarlo.
  • Tradicionalmente, el pan se tuesta sobre brasas; en casa, una plancha, parrilla o sartén de hierro ofrece un buen resultado.
  • No hiervas el bacalao con demasiada fuerza para conservar sus lascas tiernas.
  • Prueba el bacalao antes de corregir la sal del plato.
  • Sirve el torricado inmediatamente para que el pan mantenga su parte crujiente.
  • En Portugal también existen versiones más sencillas, preparadas solo con pan, ajo y aceite de oliva.
  • Para una presentación tradicional, sirve el pan entero con el bacalao encima; también puedes cortarlo en trozos grandes justo antes de llevarlo a la mesa.