Platos Tradicionales Portugueses

Cómo hacer Xerém, una receta tradicional de Portugal

Prepara un auténtico xerém portugués con almejas, una crema de maíz tradicional del Algarve que combina fubá suave, caldo marino, ajo, vino blanco, aceite de oliva y cilantro. Un plato reconfortante que debe servirse recién hecho para disfrutar de su textura cremosa.

Xerém portugués cremoso con almejas, cilantro fresco y aceite de oliva servido en un cuenco
Preparación75 min
Cocción35 min
Total110 min
Porciones4
DificultadMedia

El xerém es una especialidad marinera del Algarve elaborada con sémola de maíz cocida lentamente. En esta versión, las almejas aportan un intenso sabor del mar y el cilantro fresco completa un plato sencillo, tradicional y lleno de aroma.

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Ingredientes

Ten todo preparado antes de comenzar.

  • 250 g de sémola de maíz fina o fubá de maíz
  • 800 g de almejas frescas o conquilhas
  • 1 litro de agua
  • 250 ml del líquido de cocción de las almejas, completado con agua si hace falta
  • 1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 60 ml de aceite de oliva
  • 100 ml de vino blanco seco
  • 1 hoja de laurel
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Pimienta negra al gusto
  • 4 cucharadas de cilantro fresco picado

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Preparación paso a paso

  1. 01

    Coloca las almejas en un recipiente con agua fría y una cucharada de la sal medida para la receta. Déjalas reposar durante una hora para que expulsen la arena. Si el agua queda muy turbia, cámbiala una vez y déjalas reposar de nuevo.

  2. 02

    Enjuaga las almejas varias veces bajo el grifo. Descarta las que estén rotas o permanezcan abiertas después de tocarlas suavemente.

  3. 03

    Calienta una cazuela amplia a fuego medio y añade 30 ml de aceite de oliva. Incorpora la cebolla finamente picada y cocínala durante 5 minutos, removiendo, hasta que quede transparente.

  4. 04

    Añade los ajos picados, la hoja de laurel y el pimentón dulce. Cocina durante 30 segundos, evitando que el pimentón se queme.

  5. 05

    Agrega las almejas y vierte el vino blanco. Tapa la cazuela y cocina durante 3 o 4 minutos, agitándola con cuidado una o dos veces, hasta que las almejas se abran.

  6. 06

    Retira las almejas con una espumadera y reserva la carne dentro de sus conchas. Desecha las que no se hayan abierto después de la cocción.

  7. 07

    Cuela el líquido de la cazuela con un colador fino, preferiblemente cubierto con una gasa limpia o un filtro de cocina. Mide 250 ml y mézclalos con el litro de agua. Si no obtienes suficiente líquido de cocción, completa con agua hasta alcanzar un total de 1,25 litros.

  8. 08

    Limpia la cazuela, vuelve a ponerla al fuego y añade el líquido colado. Incorpora la sal restante y pimienta negra al gusto, teniendo en cuenta que el caldo de las almejas ya es salado.

  9. 09

    Cuando el líquido empiece a hervir, baja el fuego. Añade la sémola de maíz poco a poco, en forma de lluvia, mientras remueves continuamente con unas varillas o una cuchara de madera.

  10. 10

    Cocina el xerém a fuego bajo durante 20 o 25 minutos. Remueve con frecuencia, especialmente en el fondo y las esquinas de la cazuela, para evitar que la sémola se pegue.

  11. 11

    Comprueba la textura: debe quedar cremosa y espesa, pero todavía fluida, como una polenta suave. Si está demasiado densa, añade un poco de agua caliente poco a poco; si está muy líquida, prolonga la cocción unos minutos.

  12. 12

    Prueba y ajusta la pimienta. Retira la hoja de laurel, añade el resto del aceite de oliva y la mitad del cilantro picado. Remueve para integrarlo.

  13. 13

    Devuelve las almejas a la cazuela y reserva algunas con su concha para decorar. Mezcla con suavidad durante 1 minuto, solo para calentarlas.

  14. 14

    Sirve inmediatamente el xerém en platos hondos o cuencos de barro. Decora con las almejas reservadas, el cilantro fresco restante y un hilo fino del aceite utilizado.

Consejo de cocina
  • Limpia bien las almejas y cuela siempre el líquido de cocción para evitar que la arena llegue al xerém.
  • Añade la sémola poco a poco mientras remueves continuamente para conseguir una crema sin grumos.
  • Prueba el xerém antes de añadir más sal, ya que el caldo de las almejas aporta bastante salinidad.
  • Sirve el plato inmediatamente: la crema se espesa al enfriarse.
  • Para conservarlo, guárdalo en el frigorífico en un recipiente cerrado y consúmelo en un máximo de dos días.
  • Al recalentarlo, añade un poco de agua caliente y remueve a fuego bajo para recuperar la textura. No congeles las almejas dentro de la crema.