Platos Tradicionales Austriacos
Descubre cómo preparar Kasnocken, receta típica de Austria
Viaja a los Alpes con estos Kasnocken, una receta tradicional de Austria preparada con pequeñas piezas de masa, queso de montaña fundido y cebolla dorada. Un plato casero, abundante y reconfortante que se sirve recién hecho.

Los Kasnocken son una especialidad alpina austriaca parecida a los spaetzle: una masa tierna cocida en agua, mezclada con queso fundido y terminada con cebolla dorada y cebollino fresco.
01
Ingredientes
Ten todo preparado antes de comenzar.
- ✓300 g de harina de trigo
- ✓4 huevos
- ✓150 ml de leche
- ✓1/2 cucharadita de sal para la masa
- ✓3 litros de agua
- ✓1 cucharada de sal para cocer los Kasnocken
- ✓250 g de queso Bergkäse o Almkäse rallado
- ✓Pimienta negra al gusto
- ✓1 cebolla grande
- ✓30 g de mantequilla
- ✓1 cucharada de aceite vegetal
- ✓2 cucharadas de cebollino fresco picado
02
Preparación paso a paso
- 01
En un cuenco grande, mezcla la harina con 1/2 cucharadita de sal. Haz un hueco en el centro, añade los huevos y vierte poco a poco la leche mientras mezclas con una cuchara de madera o una espátula.
- 02
Bate hasta obtener una masa espesa, húmeda y elástica. Debe caer lentamente de la cuchara formando una cinta gruesa. Si está demasiado seca, añade un poco de leche; si queda demasiado fluida, corrígela con una cucharada de harina.
- 03
Deja reposar la masa durante 10 minutos para que la harina se hidrate y la textura sea más uniforme.
- 04
Pela la cebolla y córtala en plumas finas. Calienta una sartén amplia con la mantequilla y el aceite. Añade la cebolla y cocínala a fuego medio-bajo durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté blanda, dorada y ligeramente dulce. Resérvala en la misma sartén para mantenerla tibia.
- 05
Hierve los 3 litros de agua en una olla grande y añade 1 cucharada de sal.
- 06
Con una tabla húmeda, un colador para spaetzle o un prensador de patata con orificios grandes, deja caer pequeñas porciones de masa directamente sobre el agua hirviendo. Trabaja por tandas para evitar que se peguen y para que el agua no pierda demasiada temperatura.
- 07
Cuece los Kasnocken hasta que suban a la superficie y estén firmes pero tiernos. Según su tamaño, tardarán entre 2 y 4 minutos.
- 08
Retíralos con una espumadera y pásalos a un cuenco amplio. No los enjuagues. Si necesitas esperar antes de terminar la receta, mantenlos con una cucharada del agua de cocción, sin dejarlos sumergidos mucho tiempo.
- 09
Calienta una sartén grande o una cazuela ancha a fuego bajo. Coloca una capa de Kasnocken, añade parte del queso rallado y una pizca de pimienta negra. Repite las capas hasta terminar la masa y el queso.
- 10
Tapa la sartén durante 2 o 3 minutos para que el queso se funda. Después mezcla con suavidad, levantando la masa desde el fondo para no romperla.
- 11
Prueba y ajusta la pimienta si es necesario. Si la mezcla parece seca, añade una o dos cucharadas del agua caliente de cocción y remueve con cuidado.
- 12
Sirve inmediatamente en una fuente caliente. Reparte por encima la cebolla dorada y termina con el cebollino fresco picado.
- La masa debe quedar espesa y elástica, nunca líquida como una crepa ni tan dura como una masa de pan.
- Cocina los Kasnocken por tandas para que puedan moverse en el agua sin pegarse.
- Retíralos cuando suban a la superficie y tengan una textura firme pero tierna.
- Si no encuentras Bergkäse o Almkäse, puedes usar un queso de montaña firme, gruyer o una mezcla de manchego semicurado y gruyer.
- Evita los quesos demasiado húmedos, ya que pueden dejar la preparación pesada.
- Añade un poco de agua de cocción si el queso necesita ayuda para fundirse y unirse a la masa.
- Prueba antes de añadir más sal: el agua de cocción y el queso ya aportan bastante.
- Sirve los Kasnocken recién mezclados, porque el queso se vuelve más firme al enfriarse.
- Puedes acompañarlos con una ensalada verde sencilla.