Platos Tradicionales Austriacos

Descubre cómo preparar Kasnocken, receta típica de Austria

Viaja a los Alpes con estos Kasnocken, una receta tradicional de Austria preparada con pequeñas piezas de masa, queso de montaña fundido y cebolla dorada. Un plato casero, abundante y reconfortante que se sirve recién hecho.

Kasnocken austriacos con queso de montaña fundido, cebolla dorada y cebollino fresco
Preparación25 min
Cocción25 min
Total50 min
Porciones4
DificultadIntermedia

Los Kasnocken son una especialidad alpina austriaca parecida a los spaetzle: una masa tierna cocida en agua, mezclada con queso fundido y terminada con cebolla dorada y cebollino fresco.

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Ingredientes

Ten todo preparado antes de comenzar.

  • 300 g de harina de trigo
  • 4 huevos
  • 150 ml de leche
  • 1/2 cucharadita de sal para la masa
  • 3 litros de agua
  • 1 cucharada de sal para cocer los Kasnocken
  • 250 g de queso Bergkäse o Almkäse rallado
  • Pimienta negra al gusto
  • 1 cebolla grande
  • 30 g de mantequilla
  • 1 cucharada de aceite vegetal
  • 2 cucharadas de cebollino fresco picado

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Preparación paso a paso

  1. 01

    En un cuenco grande, mezcla la harina con 1/2 cucharadita de sal. Haz un hueco en el centro, añade los huevos y vierte poco a poco la leche mientras mezclas con una cuchara de madera o una espátula.

  2. 02

    Bate hasta obtener una masa espesa, húmeda y elástica. Debe caer lentamente de la cuchara formando una cinta gruesa. Si está demasiado seca, añade un poco de leche; si queda demasiado fluida, corrígela con una cucharada de harina.

  3. 03

    Deja reposar la masa durante 10 minutos para que la harina se hidrate y la textura sea más uniforme.

  4. 04

    Pela la cebolla y córtala en plumas finas. Calienta una sartén amplia con la mantequilla y el aceite. Añade la cebolla y cocínala a fuego medio-bajo durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté blanda, dorada y ligeramente dulce. Resérvala en la misma sartén para mantenerla tibia.

  5. 05

    Hierve los 3 litros de agua en una olla grande y añade 1 cucharada de sal.

  6. 06

    Con una tabla húmeda, un colador para spaetzle o un prensador de patata con orificios grandes, deja caer pequeñas porciones de masa directamente sobre el agua hirviendo. Trabaja por tandas para evitar que se peguen y para que el agua no pierda demasiada temperatura.

  7. 07

    Cuece los Kasnocken hasta que suban a la superficie y estén firmes pero tiernos. Según su tamaño, tardarán entre 2 y 4 minutos.

  8. 08

    Retíralos con una espumadera y pásalos a un cuenco amplio. No los enjuagues. Si necesitas esperar antes de terminar la receta, mantenlos con una cucharada del agua de cocción, sin dejarlos sumergidos mucho tiempo.

  9. 09

    Calienta una sartén grande o una cazuela ancha a fuego bajo. Coloca una capa de Kasnocken, añade parte del queso rallado y una pizca de pimienta negra. Repite las capas hasta terminar la masa y el queso.

  10. 10

    Tapa la sartén durante 2 o 3 minutos para que el queso se funda. Después mezcla con suavidad, levantando la masa desde el fondo para no romperla.

  11. 11

    Prueba y ajusta la pimienta si es necesario. Si la mezcla parece seca, añade una o dos cucharadas del agua caliente de cocción y remueve con cuidado.

  12. 12

    Sirve inmediatamente en una fuente caliente. Reparte por encima la cebolla dorada y termina con el cebollino fresco picado.

Consejo de cocina
  • La masa debe quedar espesa y elástica, nunca líquida como una crepa ni tan dura como una masa de pan.
  • Cocina los Kasnocken por tandas para que puedan moverse en el agua sin pegarse.
  • Retíralos cuando suban a la superficie y tengan una textura firme pero tierna.
  • Si no encuentras Bergkäse o Almkäse, puedes usar un queso de montaña firme, gruyer o una mezcla de manchego semicurado y gruyer.
  • Evita los quesos demasiado húmedos, ya que pueden dejar la preparación pesada.
  • Añade un poco de agua de cocción si el queso necesita ayuda para fundirse y unirse a la masa.
  • Prueba antes de añadir más sal: el agua de cocción y el queso ya aportan bastante.
  • Sirve los Kasnocken recién mezclados, porque el queso se vuelve más firme al enfriarse.
  • Puedes acompañarlos con una ensalada verde sencilla.