Platos Tradicionales Chilenos
Hallullas Chilenas: la auténtica receta de Chile
Prepara hallullas chilenas caseras, redondas, tiernas y ligeramente hojaldradas. Una receta tradicional, sencilla y perfecta para disfrutar en la once con mantequilla, palta, queso o tus rellenos favoritos.

Estas hallullas chilenas tienen una miga suave, bordes firmes y un delicado dorado exterior. El secreto está en trabajar la mantequilla con la harina, respetar el reposo y estirar la masa con el grosor adecuado.
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Ingredientes
Ten todo preparado antes de comenzar.
- ✓500 g de harina de trigo sin preparar
- ✓10 g de polvo de hornear
- ✓10 g de sal
- ✓10 g de azúcar
- ✓100 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- ✓250 ml de leche tibia
- ✓50 ml de agua tibia
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Preparación paso a paso
- 01
Coloca la harina en un recipiente amplio. Añade el polvo de hornear, la sal y el azúcar, y mezcla muy bien para distribuir los ingredientes de manera uniforme.
- 02
Incorpora la mantequilla blanda y frótala con la harina usando las yemas de los dedos, hasta obtener una textura similar a migas finas. Si utilizas manteca de cerdo en lugar de mantequilla, procede de la misma manera.
- 03
Agrega poco a poco la leche tibia y el agua tibia. Mezcla primero con una cuchara y luego con las manos hasta formar una masa suave, compacta y apenas húmeda, pero no pegajosa.
- 04
Pasa la masa a la mesa y amásala durante cinco a siete minutos, hasta que los ingredientes estén bien integrados y la superficie se vea uniforme.
- 05
Forma una bola, cúbrela con un paño limpio y déjala reposar durante veinte minutos.
- 06
Enharina ligeramente la mesa y estira la masa con un rodillo hasta obtener un grosor aproximado de medio centímetro.
- 07
Dobla la masa una vez sobre sí misma, como si cerraras un libro, y vuelve a estirarla suavemente. Si se resiste, déjala reposar cinco minutos antes de continuar.
- 08
Corta las piezas con un cortador redondo de aproximadamente diez centímetros o con el borde de un vaso. Presiona de forma firme y vertical, sin girar demasiado el cortador.
- 09
Reúne los recortes, presiónalos suavemente, vuelve a estirarlos y corta más hallullas. Evita trabajar los sobrantes en exceso para que no queden duros.
- 10
Coloca los discos sobre una bandeja de horno y pincha varias veces la superficie de cada uno con un tenedor.
- 11
Precalienta el horno a 200 °C, con calor arriba y abajo. Mientras se calienta, deja reposar las hallullas en la bandeja durante diez minutos.
- 12
Hornea durante 15 a 20 minutos, hasta que estén ligeramente doradas en la parte superior y tengan los bordes firmes. Vigila especialmente los últimos minutos para evitar que se oscurezcan demasiado.
- 13
Retira las hallullas del horno y déjalas reposar cinco minutos sobre la bandeja. Después, pásalas a una rejilla para que no acumulen humedad en la base.
- 14
Sírvelas tibias con mantequilla, queso, palta o el relleno que prefieras.
- No agregues todo el líquido de una vez, ya que cada harina absorbe una cantidad diferente.
- Si la masa está demasiado seca, añade agua gradualmente; si se pega demasiado, espolvorea una cantidad mínima de harina.
- No desarrolles la masa como si fuera un pan con levadura: solo necesitas integrar bien los ingredientes y obtener una superficie uniforme.
- Pincha las hallullas antes de hornearlas para evitar que se inflen de manera irregular.
- Para una hallulla más tierna, deja la masa un poco más gruesa; para una versión más crujiente, estírala ligeramente más fina sin que llegue a romperse.
- Puedes sustituir los 100 g de mantequilla por 100 g de manteca de cerdo.
- Vigila el horneado, ya que el tiempo puede variar según el horno y el grosor de las hallullas.
- Guárdalas en un recipiente bien cerrado durante uno o dos días y caliéntalas brevemente antes de servir. También puedes congelarlas una vez frías y recalentarlas directamente en el horno.