Platos Tradicionales Austriacos
La mejor receta de Kaiserschmarrn al estilo de Austria
Prepara un auténtico Kaiserschmarrn austriaco: una masa gruesa, esponjosa y dorada que se rompe en trozos irregulares dentro de la sartén. Se sirve caliente con azúcar glas, pasas y compota de manzana para disfrutar de un postre casero y reconfortante.

El Kaiserschmarrn, conocido como el “desmigajado del emperador”, es un clásico de la cocina austriaca. Su textura aireada, sus bordes dorados y el contraste con la compota de manzana lo convierten en un postre perfecto para compartir recién hecho.
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Ingredientes
Ten todo preparado antes de comenzar.
- ✓4 huevos grandes, separados en claras y yemas
- ✓250 ml de leche entera
- ✓125 g de harina de trigo
- ✓30 g de azúcar para la masa
- ✓1 cucharadita de extracto de vainilla
- ✓1 pizca de sal
- ✓50 g de pasas
- ✓2 cucharadas de ron, agua caliente o zumo de manzana
- ✓40 g de mantequilla
- ✓2 cucharadas de azúcar para caramelizar
- ✓Azúcar glas para terminar
- ✓250 g de compota de manzana para acompañar
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Preparación paso a paso
- 01
Pon las pasas en un cuenco pequeño, cúbrelas con las 2 cucharadas de ron y déjalas reposar durante unos 10 minutos. También puedes usar agua caliente o zumo de manzana. Mientras tanto, separa las claras de las yemas, procurando que no caiga yema en las claras.
- 02
En un cuenco amplio, bate las 4 yemas con la leche, los 30 g de azúcar y la vainilla hasta integrar la mezcla.
- 03
Añade poco a poco la harina y la pizca de sal. Bate solo hasta que no queden grumos grandes, sin trabajar demasiado la masa.
- 04
En otro recipiente limpio, bate las claras hasta que estén espumosas. Continúa batiendo hasta obtener picos firmes y brillantes.
- 05
Incorpora aproximadamente un tercio de las claras a la mezcla de yemas para aligerarla. Añade el resto en dos tandas, realizando movimientos envolventes de abajo hacia arriba para conservar el aire.
- 06
Escurre las pasas y añádelas suavemente a la masa. Si están demasiado húmedas, sécalas ligeramente antes de incorporarlas.
- 07
Calienta a fuego medio una sartén amplia apta para el horno. Añade la mitad de la mantequilla y espera a que se derrita sin que llegue a quemarse.
- 08
Vierte toda la masa en la sartén y distribúyela con cuidado. Cocina durante 4 o 5 minutos, hasta que la base esté dorada y los bordes comiencen a cuajar, mientras la parte superior todavía permanece algo húmeda.
- 09
Espolvorea sobre la superficie 1 cucharada del azúcar destinado a caramelizar.
- 10
Divide la masa en 2 o 4 partes con una espátula y gira cada porción con cuidado. Añade el resto de la mantequilla por los espacios de la sartén.
- 11
Si la sartén es apta para el horno, introdúcela en un horno precalentado a 180 °C durante unos 5 minutos, hasta que la masa termine de cocinarse. Si no puede entrar al horno, baja el fuego al mínimo, tapa la sartén y cocina lentamente.
- 12
Cuando el centro esté firme, retira la sartén del fuego. Rompe la masa en trozos grandes e irregulares, del tamaño de un bocado, usando dos espátulas o una cuchara de madera.
- 13
Vuelve a poner la sartén a fuego medio, añade la segunda cucharada de azúcar y saltea los trozos durante 1 o 2 minutos, girándolos para que se doren y caramelicen ligeramente.
- 14
Sirve el Kaiserschmarrn inmediatamente, caliente, con una generosa capa de azúcar glas y la compota de manzana a un lado.
- Monta las claras hasta obtener picos firmes e intégralas con movimientos envolventes para conservar una textura esponjosa.
- Cocina a fuego medio para dorar la masa sin quemarla.
- Rompe el Kaiserschmarrn cuando todavía esté tierno y evita cocinarlo en exceso para que no quede seco.
- Si los trozos se doran demasiado rápido, baja el fuego. El azúcar puede quemarse con facilidad.
- No llenes demasiado una sartén pequeña; si es necesario, cocina la masa en dos tandas.
- La compota de manzana puede sustituirse por compota de ciruela.
- Si preparas la masa con antelación, mantenla refrigerada e incorpora las claras montadas justo antes de cocinar.