Platos Tradicionales Mexicanos
La mejor receta de Pan de Muerto Mexicano al estilo de México
Prepara un auténtico pan de muerto mexicano, suave y aromático, con ralladura de naranja, agua de azahar, decoración tradicional de huesitos y una cobertura de mantequilla y azúcar. Una receta casera ideal para el Día de Muertos o para acompañar una bebida caliente.

Este pan de muerto grande tiene una miga tierna, una corteza dorada y el perfume cítrico característico de la tradición mexicana. La receta incluye dos tiempos de levado para conseguir una textura ligera y una decoración clásica con huesitos y esfera central.
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Ingredientes
Ten todo preparado antes de comenzar.
- ✓500 g de harina de trigo de todo uso
- ✓100 g de azúcar
- ✓7 g de levadura seca instantánea
- ✓5 g de sal
- ✓3 huevos grandes
- ✓120 ml de leche tibia
- ✓Ralladura fina de 1 naranja
- ✓1 cucharadita de agua de azahar
- ✓100 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- ✓30 g de mantequilla derretida para terminar
- ✓100 g de azúcar para cubrir
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Preparación paso a paso
- 01
Coloca en un tazón grande la harina, el azúcar, la levadura seca y la sal. Mezcla procurando que la sal no quede concentrada directamente sobre la levadura.
- 02
Haz un hueco en el centro y añade los huevos, la leche tibia, la ralladura de naranja y el agua de azahar.
- 03
Integra los ingredientes con una cuchara o con la mano hasta obtener una masa húmeda y desordenada, sin restos de harina seca.
- 04
Pasa la masa a una superficie limpia y amasa durante unos ocho minutos. Evita añadir demasiada harina; aunque al principio sea pegajosa, debe volverse elástica con el amasado. Si usas batidora con gancho, amasa cuatro minutos a velocidad baja y seis minutos a velocidad media.
- 05
Incorpora poco a poco los 100 g de mantequilla blanda. Añade un trozo, amasa hasta que desaparezca y continúa con el siguiente.
- 06
Sigue amasando entre diez y quince minutos, hasta que la masa esté lisa, brillante y pueda estirarse formando una membrana fina sin romperse de inmediato.
- 07
Forma una bola y colócala en un tazón ligeramente engrasado. Cúbrela con un paño limpio o una tapa y déjala reposar en un lugar tibio entre una hora y media y dos horas, hasta que duplique su volumen.
- 08
Presiona suavemente la masa para retirar el exceso de aire y colócala sobre la superficie de trabajo. Separa aproximadamente una cuarta parte para formar los adornos.
- 09
Con la porción grande, forma una bola tensa girándola sobre la mesa mientras recoges la masa hacia abajo. Colócala en una bandeja con papel para hornear.
- 10
Divide la porción reservada en tres partes: dos iguales para los huesitos y una más pequeña para la esfera superior.
- 11
Estira cada una de las dos porciones grandes hasta formar una tira larga. Presiona con los dedos en tres o cuatro puntos, dejando pequeños bultos separados. Coloca las dos tiras cruzadas sobre la bola y une sus extremos a la base.
- 12
Forma una pequeña esfera con la porción restante y colócala en el centro, presionando apenas para que se adhiera.
- 13
Cubre el pan decorado y déjalo reposar entre cuarenta y cinco minutos y una hora, hasta que se vea inflado y ligero. Durante este segundo levado, precalienta el horno a 180 °C.
- 14
Hornea entre treinta y cinco y cuarenta y cinco minutos, hasta que el pan esté dorado de manera uniforme y suene ligeramente hueco al golpear suavemente la base.
- 15
Si se dora demasiado rápido, cúbrelo holgadamente con papel de aluminio durante los últimos minutos, sin apretarlo sobre la decoración.
- 16
Deja enfriar el pan sobre una rejilla durante al menos veinte minutos.
- 17
Derrite los 30 g de mantequilla y pincela toda la superficie del pan tibio, incluidos los huesitos y la esfera.
- 18
Espolvorea los 100 g de azúcar por todos los lados hasta cubrirlo generosamente. Deja que se enfríe por completo antes de guardarlo o servirlo.
- No añadas harina en exceso: una masa ligeramente pegajosa al principio se vuelve elástica y manejable con el amasado.
- La leche debe estar tibia, nunca caliente, para no debilitar la levadura.
- Respeta los dos tiempos de levado y observa el volumen de la masa, ya que el tiempo puede variar según la temperatura de la cocina.
- Si no tienes agua de azahar, sustitúyela por una cucharadita adicional de ralladura de naranja; el aroma será menos floral.
- Hornea hasta que el pan esté dorado y suene ligeramente hueco al golpear la base.
- Pincela la mantequilla cuando el pan esté tibio, pero no recién salido del horno, para que se adhiera sin empapar la corteza.
- Guarda el pan completamente frío en una bolsa o recipiente bien cerrado. Se mantiene suave durante uno o dos días.
- Sírvelo en rebanadas gruesas con café de olla, atole o chocolate caliente.