Platos Tradicionales Alemanes

Prepara Brezel, un clásico de Alemania

Crujientes, dorados y con un interior tierno y elástico: prepara en casa estos auténticos brezel alemanes con su característica forma retorcida y una corteza brillante gracias al baño de bicarbonato.

Brezel alemanes caseros, dorados y retorcidos, sobre una bandeja de horno
Preparación145 min
Cocción18 min
Total163 min
Porciones8
DificultadMedia

Este clásico de la panadería alemana es perfecto para servir templado con mostaza, mantequilla, queso o embutidos. La receta explica cómo preparar la masa, darle forma, bañarla y hornearla hasta lograr el característico color castaño profundo.

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Ingredientes

Ten todo preparado antes de comenzar.

  • 500 g de harina de trigo de fuerza o harina común con buen contenido de proteína
  • 10 g de sal
  • 7 g de levadura seca instantánea
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 300 ml de agua tibia
  • 30 g de mantequilla sin sal, derretida y enfriada
  • 1,5 litros de agua para el baño alcalino
  • 60 g de bicarbonato de sodio
  • Sal gruesa o sal en escamas para terminar

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Preparación paso a paso

  1. 01

    En un recipiente grande, mezcla la harina, la levadura seca, el azúcar y la sal. Distribuye primero los ingredientes secos para evitar que la sal permanezca en contacto directo con la levadura.

  2. 02

    Añade el agua tibia y la mantequilla derretida y fría. Mezcla con una cuchara o con la mano hasta que no queden zonas secas y se forme una masa áspera.

  3. 03

    Pasa la masa a una mesa ligeramente enharinada y amasa durante 8-10 minutos, o utiliza una batidora con gancho a velocidad baja y después media. Amasa hasta obtener una masa lisa y elástica que se despegue de la mesa y recupere lentamente su forma al presionarla.

  4. 04

    Forma una bola, colócala en un recipiente limpio, cúbrela y déjala reposar entre 1 y 1,5 horas en un lugar templado, hasta que aumente claramente de volumen y esté aireada y flexible.

  5. 05

    Vuelca la masa sobre la mesa y divídela en 8 porciones iguales. Si lo deseas, pesa la masa completa y divide las porciones aproximadamente en piezas de 100 g. Bolea cada porción y mantén cubiertas las demás.

  6. 06

    Estira cada bola hasta formar una cuerda de unos 50 cm, dejando el centro un poco más grueso que las puntas. Si la masa se encoge, déjala reposar 5 minutos antes de continuar.

  7. 07

    Forma cada brezel levantando la cuerda en forma de U. Cruza las puntas una sobre otra dos veces y lleva los extremos hacia los lados inferiores de la parte gruesa. Presiona suavemente para que se adhieran.

  8. 08

    Coloca los brezel sobre una bandeja con papel de horno, dejando espacio entre ellos. Cúbrelos y déjalos reposar entre 15 y 20 minutos. Mientras tanto, precalienta el horno a 220 °C con calor arriba y abajo; con ventilador, utiliza unos 200 °C.

  9. 09

    Calienta 1,5 litros de agua en una olla amplia hasta que esté muy caliente, sin necesidad de una ebullición intensa. Añade poco a poco los 60 g de bicarbonato, con cuidado porque puede formar espuma, y remueve hasta disolverlo.

  10. 10

    Introduce cada brezel en el baño durante unos 30 segundos. Dale la vuelta si es necesario para cubrir toda la superficie, retíralo, deja escurrir el exceso y devuélvelo a la bandeja.

  11. 11

    Haz un corte longitudinal en la parte más gruesa de cada brezel con un cuchillo pequeño y afilado. Espolvorea con sal gruesa o sal en escamas.

  12. 12

    Hornea durante 14-18 minutos, hasta que los brezel tengan un color castaño profundo y uniforme. Si el horno calienta de forma desigual, gira la bandeja a mitad de la cocción.

  13. 13

    Deja reposar los brezel unos minutos sobre una rejilla para evitar que la base se humedezca. Sírvelos templados, solos o acompañados de mostaza, mantequilla, queso o embutidos.

Consejo de cocina
  • Utiliza agua tibia, nunca demasiado caliente, para proteger la levadura.
  • No añadas harina en exceso: la masa debe quedar suave, elástica y ligeramente pegajosa al principio.
  • Si la masa se encoge al estirarla, déjala reposar 5 minutos para que el gluten se relaje.
  • Añade el bicarbonato poco a poco al agua caliente para evitar que la mezcla rebose y manipula el baño con cuidado.
  • No dejes los brezel demasiado tiempo en el baño, ya que podrían absorber humedad y perder definición.
  • Hornea hasta obtener un color castaño profundo; no deben quedar pálidos.
  • Deja enfriar los brezel sobre una rejilla para conservar la textura de la base.
  • Para preparar la masa con antelación, déjala reposar en el refrigerador durante la noche después del amasado. Al día siguiente, deja que pierda parte del frío antes de dividirla y darle forma.
  • Para recalentarlos, utiliza el horno durante unos minutos. El microondas puede ablandarlos y reducir su textura crujiente.