Platos Tradicionales Chilenos

Cómo hacer Pan Amasado Chileno, una receta tradicional de Chile

Prepara en casa un auténtico pan amasado chileno: dorado por fuera, tierno por dentro y con ese sabor tradicional que combina a la perfección con mantequilla, palta, queso o mermelada.

Pan amasado chileno casero, dorado por fuera y tierno por dentro, servido recién horneado
Preparación125 min
Cocción25 min
Total150 min
Porciones12
DificultadFácil

Este pan casero, clásico de la cocina chilena, se prepara con una masa enriquecida con manteca de cerdo, dos reposos y una cocción hasta lograr una superficie dorada y un interior suave.

01

Ingredientes

Ten todo preparado antes de comenzar.

  • 500 g de harina de trigo sin polvos de hornear
  • 10 g de levadura seca instantánea
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 ½ cucharaditas de sal
  • 300 ml de agua tibia
  • 80 g de manteca de cerdo derretida y tibia
  • Un poco de harina adicional para trabajar la masa

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Preparación paso a paso

  1. 01

    Coloca aproximadamente 100 ml del agua tibia, tomada de los 300 ml indicados, en un recipiente grande. Añade el azúcar y la levadura seca, mezcla suavemente y deja reposar entre 5 y 10 minutos. El agua debe estar tibia, nunca caliente.

  2. 02

    Mientras reposa la levadura, pon la harina en un bol amplio y mézclala con la sal. Haz un hueco en el centro.

  3. 03

    Vierte en el hueco la levadura activada, la manteca de cerdo derretida y tibia, y el resto del agua tibia poco a poco.

  4. 04

    Mezcla con una cuchara de madera o con una mano limpia hasta que no queden zonas secas. La masa debe quedar algo pegajosa, pero no líquida. Si está muy seca, incorpora unas gotas del agua reservada; si está demasiado pegajosa, añade una pequeña cantidad de harina adicional.

  5. 05

    Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa durante 8 a 10 minutos. Empújala con la base de la palma, dóblala sobre sí misma y gírala hasta que quede lisa, flexible y suave.

  6. 06

    Forma una bola, colócala nuevamente en el recipiente, cúbrela con un paño limpio y déjala reposar en un lugar templado durante aproximadamente 1 hora, o hasta que aumente claramente de volumen.

  7. 07

    Presiona suavemente la masa para retirar el exceso de aire y divídela en 12 porciones parecidas. Bolea cada porción llevando los bordes hacia la parte inferior y girándola sobre la mesa hasta formar una bola redonda y tensa.

  8. 08

    Coloca las bolas en una bandeja ligeramente engrasada o cubierta con papel de hornear, dejando espacio entre ellas. Aplástalas con la palma hasta formar discos de aproximadamente 1,5 cm de grosor.

  9. 09

    Pincha cada pan varias veces con un tenedor. Cubre la bandeja con un paño y deja reposar los panes entre 20 y 30 minutos.

  10. 10

    Mientras tanto, precalienta el horno a 200 °C, con calor arriba y abajo.

  11. 11

    Hornea los panes durante 18 a 25 minutos, según su tamaño y el comportamiento del horno. Estarán listos cuando la superficie esté dorada y la base tenga un tono ligeramente tostado.

  12. 12

    Retira los panes del horno y déjalos reposar unos minutos sobre una rejilla o una superficie que permita liberar el vapor. Sírvelos tibios, abiertos por la mitad.

Consejo de cocina
  • Usa agua tibia, nunca caliente, para no dañar la levadura.
  • Incorpora el agua poco a poco, ya que cada harina absorbe una cantidad diferente.
  • Añade la harina adicional con moderación para evitar que los panes queden duros.
  • Respeta los dos reposos para obtener una miga más tierna.
  • Pincha los panes antes de hornearlos para ayudar a controlar su forma y conservar su apariencia tradicional.
  • La manteca de cerdo aporta el sabor más tradicional, pero puede reemplazarse por mantequilla, aunque el aroma será ligeramente diferente.
  • Para conservarlos, espera a que se enfríen por completo, envuélvelos bien y congélalos. Puedes recalentarlos directamente en el horno a temperatura moderada.