Platos Tradicionales Chilenos
Cómo hacer Pan Amasado Chileno, una receta tradicional de Chile
Prepara en casa un auténtico pan amasado chileno: dorado por fuera, tierno por dentro y con ese sabor tradicional que combina a la perfección con mantequilla, palta, queso o mermelada.

Este pan casero, clásico de la cocina chilena, se prepara con una masa enriquecida con manteca de cerdo, dos reposos y una cocción hasta lograr una superficie dorada y un interior suave.
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Ingredientes
Ten todo preparado antes de comenzar.
- ✓500 g de harina de trigo sin polvos de hornear
- ✓10 g de levadura seca instantánea
- ✓1 cucharadita de azúcar
- ✓1 ½ cucharaditas de sal
- ✓300 ml de agua tibia
- ✓80 g de manteca de cerdo derretida y tibia
- ✓Un poco de harina adicional para trabajar la masa
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Preparación paso a paso
- 01
Coloca aproximadamente 100 ml del agua tibia, tomada de los 300 ml indicados, en un recipiente grande. Añade el azúcar y la levadura seca, mezcla suavemente y deja reposar entre 5 y 10 minutos. El agua debe estar tibia, nunca caliente.
- 02
Mientras reposa la levadura, pon la harina en un bol amplio y mézclala con la sal. Haz un hueco en el centro.
- 03
Vierte en el hueco la levadura activada, la manteca de cerdo derretida y tibia, y el resto del agua tibia poco a poco.
- 04
Mezcla con una cuchara de madera o con una mano limpia hasta que no queden zonas secas. La masa debe quedar algo pegajosa, pero no líquida. Si está muy seca, incorpora unas gotas del agua reservada; si está demasiado pegajosa, añade una pequeña cantidad de harina adicional.
- 05
Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa durante 8 a 10 minutos. Empújala con la base de la palma, dóblala sobre sí misma y gírala hasta que quede lisa, flexible y suave.
- 06
Forma una bola, colócala nuevamente en el recipiente, cúbrela con un paño limpio y déjala reposar en un lugar templado durante aproximadamente 1 hora, o hasta que aumente claramente de volumen.
- 07
Presiona suavemente la masa para retirar el exceso de aire y divídela en 12 porciones parecidas. Bolea cada porción llevando los bordes hacia la parte inferior y girándola sobre la mesa hasta formar una bola redonda y tensa.
- 08
Coloca las bolas en una bandeja ligeramente engrasada o cubierta con papel de hornear, dejando espacio entre ellas. Aplástalas con la palma hasta formar discos de aproximadamente 1,5 cm de grosor.
- 09
Pincha cada pan varias veces con un tenedor. Cubre la bandeja con un paño y deja reposar los panes entre 20 y 30 minutos.
- 10
Mientras tanto, precalienta el horno a 200 °C, con calor arriba y abajo.
- 11
Hornea los panes durante 18 a 25 minutos, según su tamaño y el comportamiento del horno. Estarán listos cuando la superficie esté dorada y la base tenga un tono ligeramente tostado.
- 12
Retira los panes del horno y déjalos reposar unos minutos sobre una rejilla o una superficie que permita liberar el vapor. Sírvelos tibios, abiertos por la mitad.
- Usa agua tibia, nunca caliente, para no dañar la levadura.
- Incorpora el agua poco a poco, ya que cada harina absorbe una cantidad diferente.
- Añade la harina adicional con moderación para evitar que los panes queden duros.
- Respeta los dos reposos para obtener una miga más tierna.
- Pincha los panes antes de hornearlos para ayudar a controlar su forma y conservar su apariencia tradicional.
- La manteca de cerdo aporta el sabor más tradicional, pero puede reemplazarse por mantequilla, aunque el aroma será ligeramente diferente.
- Para conservarlos, espera a que se enfríen por completo, envuélvelos bien y congélalos. Puedes recalentarlos directamente en el horno a temperatura moderada.





