Traditional Dishes from United States
Buffalo Wings
Alitas de pollo horneadas hasta quedar doradas y crujientes, cubiertas con una salsa Buffalo brillante de mantequilla, cayena y vinagre. Se sirven con apio, zanahoria y aderezo de queso azul para equilibrar el picante.

Una preparación estadounidense clásica para compartir: alitas crujientes al horno, salsa picante y guarniciones frescas.
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Ingredientes
Ten todo preparado antes de comenzar.
- ✓2 libras de alitas de pollo, separadas en drumettes y flats
- ✓1 cucharadita de sal fina
- ✓1/2 cucharadita de pimienta negra
- ✓2 cucharadas de polvo de hornear
- ✓4 cucharadas de mantequilla sin sal
- ✓3/4 de taza de salsa picante de cayena
- ✓1 cucharada de vinagre blanco
- ✓1/2 cucharadita de ajo en polvo
- ✓4 tallos de apio, cortados en bastones
- ✓4 bastones de zanahoria
- ✓1/2 taza de aderezo de queso azul
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Preparación paso a paso
- 01

Secar y separar alitas
Seca completamente las alitas con papel absorbente. Si están enteras, sepáralas en drumettes y flats por las articulaciones; desecha las puntas o resérvalas para caldo.
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Preparar horno y rejilla
Precalienta el horno a 425 °F (220 °C). Cubre una bandeja grande con papel de aluminio y coloca encima una rejilla. Dispón las alitas con espacio entre ellas.
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Sazonar las alitas
Coloca las alitas secas en un cuenco. Añade la sal, la pimienta y el polvo de hornear. Mezcla hasta cubrirlas con una capa fina y uniforme.
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Hornear y voltear alitas
Coloca las alitas sobre la rejilla, con la piel hacia arriba cuando sea posible y sin que se toquen. Hornea 25 minutos y dales la vuelta cuidadosamente.
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Terminar la cocción
Hornea otros 25 a 30 minutos, hasta que estén doradas, crujientes y completamente cocidas. Las piezas más gruesas deben alcanzar al menos 165 °F (74 °C). Si deseas un exterior más oscuro, gratina 1 o 2 minutos vigilando de cerca.
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Calentar la salsa Buffalo
Derrite la mantequilla sin sal en una cacerola pequeña a fuego bajo. Incorpora la salsa de cayena, el vinagre blanco y el ajo en polvo. Remueve hasta obtener una mezcla lisa y caliente, sin dejar que hierva.
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Ajustar el picante
Para una versión más suave, utiliza una salsa picante menos intensa y conserva la misma cantidad. No sustituyas la salsa por pasta de chile, porque cambiarían la textura y la acidez.
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Cubrir alitas con salsa
Cuando estén crujientes y cocidas, pásalas directamente a un cuenco limpio. Vierte la salsa tibia y mezcla rápidamente hasta que todas queden brillantes y cubiertas de manera uniforme.
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Servir con guarniciones
Coloca las alitas en una fuente junto con los bastones de apio y zanahoria. Sirve el aderezo de queso azul en un cuenco aparte para mojar.
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Servir inmediatamente
Disfruta las alitas recién salseadas para conservar mejor la textura. Si necesitas mantenerlas calientes, colócalas sobre una rejilla en un horno bajo y añade la salsa justo antes de servir.
- Seca por completo las alitas antes de sazonarlas para favorecer una piel crujiente.
- Utiliza polvo de hornear, no bicarbonato, para conseguir una piel más crujiente.
- Deja espacio entre las piezas sobre la rejilla para permitir la circulación del aire caliente.
- Añade la salsa inmediatamente después del horneado y sirve las alitas enseguida.
- Las sobras pueden refrigerarse en un recipiente tapado hasta tres días y recalentarse en un horno caliente o en una freidora de aire; la piel será más crujiente recién hecha.





